Claridad antes que jerga
Si no somos capaces de explicarte en una frase para qué sirve algo, es que no lo necesitas. Aquí nadie te va a hablar de «sinergias» ni de «transformación disruptiva».
Matic Project es un estudio de inteligencia artificial. Trabajamos con pocos clientes a la vez para poder meternos de verdad en cada proyecto.
Matic Project nace de una idea bastante sencilla: la mayoría de los negocios no necesitan más tecnología, necesitan la tecnología correcta. Se les vende software que nadie llega a usar, campañas que nadie mide y, últimamente, «inteligencia artificial» sin que nadie explique para qué exactamente.
Nosotros trabajamos al revés. Antes de proponerte nada, entendemos qué te está costando tiempo o dinero: los mensajes que no puedes contestar, la web que no convierte, las citas que apuntas a mano, el contenido que llevas tres meses sin publicar. Solo después decidimos qué construir, y solo al final hablamos de herramientas.
La inteligencia artificial nos permite hacer en días cosas que antes llevaban semanas, y eso se nota en el precio y en los plazos. Pero no sustituye al criterio: todo lo que sale de aquí —cada texto, cada imagen, cada respuesta de un bot— lo revisa una persona antes de llegar a tus clientes.
No somos una agencia grande y no pretendemos serlo. Preferimos llevar pocos proyectos y responder al teléfono.
Si no somos capaces de explicarte en una frase para qué sirve algo, es que no lo necesitas. Aquí nadie te va a hablar de «sinergias» ni de «transformación disruptiva».
Sabes exactamente lo que vas a pagar antes de que empecemos. Si a mitad de camino cambia el alcance, se habla y se firma; nunca aparece en la factura por sorpresa.
Dominio, código, cuentas, textos e imágenes quedan a tu nombre. No creamos dependencias artificiales para asegurarnos una cuota mensual.
Si creemos que un proyecto no te va a salir rentable, o que lo que pides se resuelve con algo mucho más barato, te lo decimos. Perder una venta es más barato que perder la reputación.
El mismo proceso para todos los proyectos, sean grandes o pequeños.
Una llamada de treinta minutos. Queremos entender tu negocio y qué te está frenando, no venderte un paquete cerrado.
Alcance, plazo y precio por escrito antes de empezar. Si creemos que no te hace falta, te lo decimos: nos interesa más el proyecto que la factura.
Trabajamos por entregas: ves avances reales cada pocos días y ajustamos sobre la marcha, no al final cuando ya no hay margen.
Te entregamos todo funcionando y te enseñamos a usarlo. Lo que creamos es tuyo: dominio, código, cuentas y contenidos.
Elegimos la herramienta según el problema, no al revés. Estas son las que más aparecen en nuestros proyectos.
La mejor forma de saberlo es una conversación de treinta minutos. Sin presentación comercial y sin compromiso.